Ir al contenido

    Red Eléctrica presenta nuevas medidas para la protección de las aguas cuyo cumplimiento URA seguirá vigilando

    Fecha de publicación: 

    URA, Red Eléctrica
    • Red Eléctrica acomete en Gatika el soterramiento de un tramo crucial de la conexión eléctrica con la red francesa a través del Golfo de Bizkaia

     

    • La compañía ha realizado estudios hidrogeológicos que concluyen que la presencia puntual de bentonita, una arcilla natural no contaminante, no tiene impacto ambiental

     

    • En opinión del director general de URA “no estamos ante un dilema entre desarrollo o protección ambiental: Euskadi debe y puede avanzar garantizando ambas cosas”

     

    Red Eléctrica presenta nuevas medidas para la protección de las aguas, cuyo cumplimiento URA seguirá vigilando para garantizar que las obras de la interconexión eléctrica con Francia cumplan estrictamente la  normativa. En este sentido, la compañía ha adoptado protocolos de gestión y de actuación en las perforaciones dirigidas que está llevando a cabo para prevenir excedentes de bentonita, así como medidas concretas para su retirada y restauración completa evitando así cualquier afección al Dominio Público Hidráulico.

    Así lo ha explicado hoy Antonio González Urquijo, delegado en Euskadi de Redeia, matriz de Red Eléctrica, “hemos realizado estudios hidrogeológicos que concluyen que la presencia puntual de bentonita, no han tenido impacto ambiental y se han producido íntegramente en zona no saturada, sin afección a acuíferos ni a las aguas subterráneas”.

    González Urquijo ha recordado que la bentonita es una arcilla natural químicamente inerte y no contaminante, clasificada como residuo no peligroso en la Lista Europea de Residuos (LER) y que su excedente se ha producido en el marco de las perforaciones dirigidas “por circulación superficial, asociada a episodios de lluvias intensas y a características locales del terreno, como consecuencia de la porosidad y fracturación natural de determinados terrenos, en contextos muy localizados”. Los estudios de Red Eléctrica han permitido conocer mejor el detalle del subsuelo de la zona para implementar modificaciones y mejoras en la metodología de las perforaciones y del control de los trabajos.

    Las perforaciones dirigidas son una técnica soterrada que reduce el impacto ambiental y es la solución técnica más adecuada para minimizar afecciones sobre carreteras, masas forestales, cursos de agua y otros elementos ambientalmente sensibles, evitando talas, cortes de tráfico y ocupaciones prolongadas en superficie.  Dichas perforaciones atienden a mejoras sobre el proyecto original, definidas en el trámite de evaluación ambiental a petición de las instituciones para reducir el impacto sobre el medio natural y los vecinos.

    Las obras en Gatika forman parte del proyecto de interconexión eléctrica entre España y Francia por el Golfo de Bizkaia (un cable subterráneo y submarino que conectará ambos países y calificado como “Proyecto de Interés Común” por la Comisión Europea) que enlaza Gatika con la red francesa, y corresponden al tramo terrestre y de conexión con el mar.

    La Agencia Vasca del Agua-URA, adscrita al Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, autorizó y condicionó los tramos de la obra que transcurren por zona de protección del medio hídrico -donde es competente- y mediante el servicio de inspección, vela por identificar y hacer seguimiento de posibles afecciones al medio acuático durante la ejecución de las obras.

    Lejos de impedir el desarrollo de una infraestructura estratégica—clave para el desarrollo energético, económico y social del país—, es función de URA velar por que esas infraestructuras, promovidas y autorizadas por el gobierno central, se ejecuten cumpliendo todas las garantías ambientales para la protección del dominio público hidráulico, aunque en este caso la bentonita no sea una sustancia tóxica.

    Asier López Etxebarria destaca que “URA no está en contra de esta ni de ninguna infraestructura estratégica para Euskadi. Somos plenamente conscientes de que este tipo de proyectos son clave para el desarrollo energético, económico y social del país. Lo que defendemos es que esas infraestructuras se ejecuten cumpliendo todas las garantías ambientales, especialmente en lo que respecta a la protección del dominio público hidráulico”.

     

    Control y seguimiento de la obra.

    López Etxebarria ha recordado que las medidas adoptadas responden a criterios estrictamente técnicos y de prevención y tras los excedentes puntuales producidos. Cuando estos episodios se repiten, URA tiene la obligación legal de actuar, incluso mediante la paralización cautelar. En opinión del director general de URA “no estamos ante un dilema entre desarrollo o protección ambiental: Euskadi debe y puede avanzar garantizando ambas cosas”.

    Desde agosto de 2025, URA ha venido actuando de forma continua mediante inspecciones, paralizaciones cautelares y requerimientos técnicos para evitar afecciones al dominio público hidráulico y mejorar los protocolos de control. Sin embargo, la persistencia de episodios similares en distintos puntos, incluso tras la adopción de medidas correctoras, llevó a reforzar las exigencias técnicas y revisar el sistema constructivo y a paralizar cautelarmente todos los trabajos que implican el uso de bentonita, atendiendo a criterios estrictamente técnicos y de protección de los ríos.

     

    Requerimientos para la reanudación de las obras

     

    Para poder reanudar los trabajos, URA ha acordado con las empresas responsables medidas de vigilancia y actuación:

     

    • La definición de métodos constructivos alternativos o suficientemente modificados que minimicen el riesgo de episodios de excedentes de bentonita
    • Incremento en el conocimiento del medio, mediante el aumento de las prospecciones geológicas del suelo a perforar, adaptando la obra a los resultados obtenidos
    • La presentación de un estudio hidrogeológico detallado, que evalúe el posible impacto de la bentonita sobre las aguas superficiales y subterráneas.
    • La implantación de protocolos de control y seguimiento reforzados, que garanticen la detección temprana, la contención y retirada ante cualquier episodio de excedente
    • Catas de recuperación de bentonita
    • Paralización de obras con lluvias moderadas

     

    Compromiso con la protección de los ríos

    La Agencia Vasca del Agua reitera que su actuación responde a un principio claro: compatibilizar el desarrollo de infraestructuras estratégicas con la protección del medio hídrico.  En este sentido, URA subraya que su objetivo no es detener los proyectos, sino garantizar que su ejecución se lleve a cabo con todas las garantías ambientales, actuando con firmeza cuando se detectan riesgos para los ríos y los ecosistemas asociados. La obra de salida al mar, por su parte, escapa de la competencia de URA y tendrá su seguimiento por el resto de las administraciones con competencia en el medio marino.

    Red Eléctrica es una empresa comprometida con el entorno, el medioambiente y el territorio, y siempre ha mostrado su voluntad de colaborar con URA en la búsqueda de la mejor solución, esperando a las mejores condiciones meteorológicas, para minimizar impactos e iniciar los trabajos en las condiciones más óptimas posibles.